Capítulo 01
Clemont
vs Kris R
¿Puede una canción dañar una marca?


El 26 de septiembre del año pasado el artista Kris R lanzó Los cacorros usan Kleimond, una canción que originalmente no se iba a llamar así, pero debido al revuelo que causó un preview de la canción en la que aparecía la famosa frase, Kris R decidió rebautizarla.

Durante varios meses hubo silencio por parte de Kristian Rangel, compositor y cantante de la canción, ampliamente conocido en la ciudad como Kris R, respecto a por qué había hecho esa mención en su canción, incluso después de que Sebastián Echeverri, creador de Clemont, reaccionara con un comunicado en el que culpaba a Undergold, una marca competidora en el segmento de streetwear y moda juvenil, de haberle pagado al artista para que dijera eso en su canción.
Comunicado — Clemont
"Qué triste ver a una marca colombiana (UNGLD) que por miedo a la competencia tenga que pagarle a artistas emergentes para atacarnos. Señores, la competencia es sana y esto no se trata de quien hable más, esto se mide es trabajando, creciendo y creando empresa."
Tanto él como la marca lo negaron, y el tema no pasó a instancias legales, en gran parte porque Kris R se cuidó de no mencionar el nombre exacto de la marca en el título y cambiarlo por Kleimond.
"Ya una camiseta de Clemont vale como 3 millones de pesos, con esa plata me compro Undergold" cuenta Alejandro Sierra, estudiante de la Universidad Luis Amigó y consumidor de ambas marcas, confirmando que hay cierta rivalidad implícita entre ellas, también cuenta que "desde el tema de la K, no he vuelto a comprar nada Clemont" acompañado de una sonrisita pícara que se repite en muchas personas al preguntarle por el tema.
A Kris R se le ha visto en muchas ocasiones vistiendo ropa de Undergold, lo que aumentaba las sospechas de que lo denunciado por Echeverri fuera real, incluso ya había cantado una barra en la que decía "Desde que uso Undergold, ¿Quién putas usa Monastery?" mostrando su preferencia por esta y lanzando una puya a otra marca colombiana. Sin embargo, según Andrés Calle, coordinador de marca de Undergold, "Undergold nunca tuvo nada que ver, siempre hizo las cosas bien y, por eso mismo, nunca tuvo que salir a dar declaraciones".
Lo cierto es que el impacto ya estaba causado. Los TikToks y memes se multiplicaron:
"Unos hacen el chiste, pero igual se la llevan", cuenta Sara, vendedora en el sector El Hueco. Al entrar a la tienda y preguntar por Clemont, le dice que no hay. Sin embargo, hay varias exhibidas.
"Ah, es que no hemos vuelto a traer; uno es precavido porque sabe que la gente se deja llevar de esas cosas."

"No, no sé, y si los afectó pues discúlpenme" respondió entre risas Kris R en un stream con Westcol a principios de este año, cuando este le preguntó si aquella canción pudo haber afectado a la marca.
En el stream explicó que una persona de su equipo de trabajo, a quien consideraba cercano, era embajador de Clemont. Tiempo después esa persona "hizo vueltas que no iban" y se terminó la relación.
"A mí esa ropa no me gustó, yo se la regalé al celador de mi unidad."
"Con esa persona que trabajaba conmigo, tuve un problema, y a los días vi vistiendo gente con la que yo no me llevaba, y yo tiré la barra." Así resume su motivación para mencionar la marca en la canción, que a día de hoy suma más de 35 millones de reproducciones en todas las plataformas.
Kristian nació en Nueva York, pero se crio en Medellín, donde terminó convirtiéndose en una de las figuras más visibles del trap colombiano. En una ciudad atravesada por el auge del reguetón y los códigos callejeros, artistas como Kris R dejaron de ser únicamente referentes musicales: también empezaron a marcar qué se veía "duro", qué daba estatus y qué valía la pena ponerse.